jueves, 19 de mayo de 2011

Magic The Gathering 1ª Parte; mi infancia

Antes de hacer ninguna reseña, me apetecía escribir alguna gilipollez, y curioso es, que cada vez que pienso en alguna gilipollez, se me viene a la mente un juego de cartas, conocido por casi todos, vulgarmente llamado antaño por alguna ex o por mi madre, "las cartas esas de los cojones que te están dejando la cuenta en números rojos".
Aviso, que no se ofenda ningún magiquero, que esto es sólo mi opinión subjetiva y respeto a todo el que juega a Magic.

Lo primero, las Magic no me gustan; ¿por qué? porque he comprado, he hecho mazos y he jugado con ellas...
Magic the Gathering es lo que se conoce como un juego de cartas coleccionable; CCG, sus siglas en inglés. Un CCG es un juego de cartas que consiste, de manera resumida, en comprar un mazo básico e ir completándolo, o bien, comprando otros mazos básicos o mazos hechos (no recuerdo cuántas cartas traía el mazo básico, pero unas 50 o 60), o bien comprando sobres sueltos (de 10 cartas).
Los sobres cuestan ahora unos 3.50 euros y los mazos estarán entre 12 y 15 euros (siento no saberlo, hace años ya que no me meto nada y desconozco el precio en el mercado de esta droga)
El juego consiste en hacerse un mazo de unas 60 cartas metiendo 20 cartas de maná y 40 de criaturas, artefactos, encantamientos, etc. Se jugaba a 20 puntos de vida, y mediante el maná se iban invocando criaturas, soltando hechizos y demás movidas... no hace falta dar más explicaciones, todo el mundo sabe jugar.

Mi primer acercamiento a las Magic fue con 12 años, cuando mis amigos de entonces, aparecieron un día por mi casa con un fabuloso juego nuevo, de esos que no todo el mundo tenía, cuyas reglas eran más complejas que la de otros juegos más conocidos en esa época como eran el Hotel, Monopoly, Tragabolas (me refiero a juegos no del todo frikis) Era 1994 - 95 y nosotros sólo habíamos probado el Heroquest, el Cruzada Estelar, Battle Masters, Dungeon & Dragons (de una manera muy distinta a como en realidad se juega este último...) y me quedé prendado con esas cartas de ilustraciones asombrosas, olor especial xD, y mecánica de juego, hasta ese momento, completamente nueva y distinta de todo lo que había visto hasta entonces.
Resultado: me compré dos mazos y un buen número de sobres para hacerme una infinidad de mazos perrísimos, ruineros y buenos-para-nada. ¿Qué pasó? A los seis meses las regalé todas, estaba hasta los cojones no sólo del juego, sino del mundillo de frikis chungos que rodea a las putas Magic.
Me explico: en Málaga, por aquel entonces, nuestro punto de compra e intercambio de Magic, era el centro Mail: criadero de lo que llamábamos: los buitres y los gitanos de las Magic (no eran gitanos de verdad xD). Eran unos seres que aparecían de las sombras (en este caso de detrás de los estantes de la tiendecilla) cuando alguien desconocido, compraba cartas allí, con el objetivo de "cambiar". Te hacían abrir el sobre o sobres, veían las cartas sin que te diese tiempo a leerlas, y como hubiera o hubiese alguna carta que les molara, la habías cagao, te empezaban a sacar miles de cartas chunguísimas, llenas de mierda para cambiártelas por tu única carta, que no habías leido previamente, y que no sabías si era buena o mala. No sé cómo coño se lo montaban, pero como el mejor de los trileros, acababas sin tu carta guay, y sin las suyas que te habían ofrecido a cambio.
Recuerdo el camino a casa preguntándome cómo coño tenía 25 cartas, si había comprado 3 sobres...Me la hicieron una vez, nunca maish.
Tengo un colega, no voy a poner su nombre, pero le llamábamos "la Gorda"; Gorda, te queremos, me debes 6000 pelas, joputa, que nomentere dónde vives ahora xDDD, que le choraban varias veces al mes porque se iba allí a cambiar cartas...
Quitando a todos esos mamones, había otros seres, no tan odiosos a corto plazo, pero que a la larga, acababas detestando de manera similar: "los comberos" auténticas alimañas sin vida social que viven por y para montar mazos invencibles con cartas que no has visto en tu puta vida. Gente que no sólo te hacía odiarlos con intensidad, sino que además, te hacía odiar el juego porque nunca les ganabas. ¡¡Perdón por dedicar parte de mi tiempo libre a otras actividades como jugar al fútbol, ir a la playa con mis amigos y ver la luz del día!!
Este tipo de gente siempre eran el vecino de uno de tus amigos, un chaval de tu colegio que siempre aparecía ostiao en el recreo o un chino, hijo del que te traía la comida a casa (no es coña, me caguenel puto chino pajillero de las Magic del restaurante chino de mi barrio) Con suerte, te daba para jugar dos o tres turnos antes de verte en frente tuya una horda de bichos 1/1 que te mandaban al infierno antes de poder sacar algo a tu mano.
Así que, por estas causas, no duré una mierda con las Magic, pero esta fue mi primera etapa; la menos vergonzosa. La segunda, me vino más mayor y la contaré en la segunda parte, que esta, me ha quedado larguita ya.
Un besico a todos!

4 comentarios:

  1. jajaja pues fijate yo nunca me e gastado un duro en magic aunque si que e jugado ya sabes mi hermano dando calor... y me parece el juegodecartasacacuartos con mas enfermos que e visto jajajaja

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  2. Yo de pequeño, no, pero en mi segunda etapa me dejé un pastizal brutal y to pa ná xD

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  3. no se como os enganchaban para gastar dinero mira que ami me an ofrecido muchas veces, pero siempre digo que no a las malas drogas jeje

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  4. Las primeras ediciones molaban, no te digo que no, lo que no mola es la peña que juega. Pero vamos, me quedo con el Dominon y con mil juegos más antes que ese engendro :D

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